sábado, 8 de enero de 2011

Viaje a la India

Ya hace una semana que regresamos de la India, y finalmente se siente que ya estoy acomodado a mi rutina otra vez. En Facebook he colocado las mejores fotos, y los videos que hice con los momentos más representativos de esta aventura.

Viajar a un mundo tan diferente como la India es una experiencia que no me imaginaba vivir en esta vida. Cuando oímos la palabra India nos podemos dejar llevar por Bollywood y toda la fantasía que representa, pero la realidad del lugar dista mucho de lo visto en las películas. La India pertenece a un mundo de cierta manera aún muy salvaje, pero también inocente y anclado en tradiciones milenarias. Es un mundo donde la naturaleza aún brota en cada rincón, sin embargo la gente no es conciente de la importancia que eso tiene. Existe gran riqueza en esta tierra, y al mismo tiempo la mayoría de su gente vive en extrema pobreza.


Personalmente este viaje fue una aventura. Hubo momentos difíciles, sobre todo el miedo que viví en las carreteras por el estilo de conducir tan caótico que hay. Muchas veces pensé que no saldría vivo de la aventura, pero seguro mi ángel de la guarda tuvo trabajo a tiempo completo para que nada me pasara, y sobre todo para que nada le pasara a mi familia. También fueron incómodas las estancias en los hoteles, pues en la India no existe todavía una verdadera cultura del turismo. Y aunque es uno de los placeres que más disfruto, esta vez la comida fue un inconveniente. Lástima porque preparan todo de una manera que uno se antoja con solo el olor, pero con el picante que le ponen me era imposible comer. Aunque sí me quité uno que otro antojo, y todo lo que pude comer me gustó.

Pero me gusta ver el lado positivo de las cosas, y el solo hecho de haber estado en esas tierras ya hacía que la experiencia valiera la pena. Los paisajes me recordaron mucho a Costa Rica, y a veces se sentía como si estuviera de vuelta en mi terruño. Además los lugares especiales que visitamos me gustaron mucho, en especial los templos, que son construcciones impresionantes. Me encanta ver lugares que fueron construidos hace cientos de años, y aquí me pude dar gusto con la belleza de las obras que realizaron hombres que vivieron hace siglos.

Observar a la gente también fue una lección de vida. Sus vidas en general son muy diferentes a todo lo que he conocido. Sus costumbres, su forma de expresarse, incluso sus gestos son totalmente ajenos a lo que yo hasta ahora había vivido. El casamiento de dos personas que apenas se conocen, la división social tan marcada, la posición casi marginal de la mujer pero al mismo tiempo con grandes responsabilidades, el tratamiento a los animales, la adoración de varios dioses, y muchas otras cosas son ahora tan lejanas en el tiempo a nuestra realidad, que verlas en persona lo hace a uno pensar por qué ellos viven así y uno no. Qué nos hace diferentes? por qué tenemos privilegios que otros ni sueñan con tener? Apreciamos realmente lo que tenemos? Nos quejamos más de la cuenta?

La vida de muchas personas que ví era tan simple, que parecían hormiguitas simplemente cumpliendo una labor que les fue asignada para siempre. Y nosotros que tenemos miles de opciones y caminos para escoger, a veces podemos estar más atrapados que esas hormiguitas. No sé si la gente del pueblo, los verdaderos indios, son felices así. Sus caras no dan pistas de lo que llevan por dentro, pero me imagino que sus vidas son un poco grises, un poco limitadas. Por eso quienes contamos con la posibilidad de dar luz y color a nuestras vidas no deberíamos limitarnos nosotros mismos.


La India ha sido un viaje en el tiempo. Ha sido ver lo que tal vez vivieron nuestros antepasados, mezclado un poco con el mundo actual, lo cual realmente complica más las cosas. Parece que el futuro les alcanzó demasiado rápido y no se han podido acomodar, aunque viéndolo bien de cierta manera se han podido adaptar. Lo vi por ejemplo en aquel caos vial, en medio del desorden ellos tienen su orden, y eso también dice mucho de su sociedad. Ojala avancen a pasos más grandes y alcancen a ese futuro, pero sabiendo conservar las maravillas que la naturaleza y la historia les ha dado.

Se dice que en el 2050 la India será la segunda potencia del mundo. Quién sabe cómo será ese mundo, pero por ahora aprovechemos y disfrutemos del que tenemos hoy mismo, pues aunque tenga sus defectos, existen miles de cosas que lo hacen maravilloso.


¡Hasta el futuro India!

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