jueves, 29 de abril de 2010

De ciudades, pinchos, tapas... y Alex Ubago

Por dicha llegó la primavera, y con el buen tiempo dan ganas otra vez de hacer cosas, y se puede que es lo más importante. Así que los últimos fines de semana hemos aprovechado para darnos unas escapadas.

Hace casi dos semanas nos fuimos a Pamplona a visitar a los abuelos, y de paso nos dimos unos paseitos por lugares cercanos. El sábado fuimos con el Tío Ernesto, el primo Asier y su novia Lorea a conocer varias ciudades cercanas.

Nuestra primera parada fue el Monasterio de Leyre. Les pongo algo al respecto que viene en Wikipedia: "El Monasterio de San Salvador de Leyre, o simplemente Monasterio de Leyre, es uno de los conjuntos monásticos más importantes de España por su relevancia histórica y arquitectónica. Entre los diferentes edificios que componen el conjunto existen ejemplares del románico muy destacados por pertenecer a un periodo muy temprano del mismo y por su excelente estado de conservación. Existen noticias documentadas sobre Leyre ya en el siglo IX. En él está ubicado el panteón en el que yacen los primeros monarcas del reino de Pamplona. Leyre fue fundado como un monasterio benedictino, aunque posteriormente pasó a estar en manos de monjes cistercienses. En la actualidad, el conjunto monástico pertenece a la Comunidad Foral de Navarra, que lo ha cedido a sus primitivos moradores, la orden benedictina, para su cuidado y funcionamiento".

Después fuimos a ver el Castillo de Javier, el cual data del siglo X, y donde nació y vivió San Francisco Javier, un misionero jesuita en el oriente asiático. Y por último pasamos a ver un bellísimo lugar llamado Sos del Rey Católico, donde en 1452 nació el Rey Fernando de Aragón, el Católico, del cual ya hemos escuchado hablar toda nuestra vida :p Me gustó mucho este lugar por estar ubicado en la cima de una montaña, entonces se veía un paisaje de película, además de que era todo antiguo y parecía que el tiempo no pasaba ahí. De los lugares antiguos que he visitado hasta ahora ha sido de los mejores.

Y de los mejores también fue el paseo del domingo. Esta vez solo Sanjay y yo con el tío nos fuimos a San Sebastián. Es una ciudad costera preciosa, uno de los destinos turísticos más famosos de España. Está apenas a 20 kilómetros de Francia, y su ciudad estilo francés se mezcla con la Bahía de la Concha, dándole un aire aburguesado que me gustó montones. Por cierto aquí hacen el conocido Festival Internacional de Cine San Sebastián, lástima que no en estas fechas, sino ahí me hubiera dado gusto acosando estrellas :p


De lo que sí me di gusto aquí fue de probar los pinchos, uno de los platillos típicos españoles. En realidad no es un platillo, son varios, pero como una particularidad: son un pequeño pedazo de pan arreglado con ingredientes como pulpo, gambas (camarones), pescado de varios tipos, jamón, queso, u otras cosas, y prensados con un pincho. Es algo parecido a las carnes asadas de zapote, pero con muchísima más variedad, y el pan incluido. ¡Deliciosos!

El fin de semana pasado también anduvimos de callejeros. El sábado salimos con Raúl, un amigo de Sanjay, su esposa Sara y un amigo de ellos. Esta vez la aventura gastronómica fueron las tapas. Me llevaron "de cañas y tapas". Las tapas son lo que los ticos llamamos bocas, e igual existe una inmensa variedad. Los sirven en raciones para varias personas, y también están sabrosísimas. Se acompañan con cañas, que son simplemente cervezas servidas en un tipo especial de vaso. Yo tomé Coca Cola por supuesto, porque la cerveza no la soporto, aunque ellos tienen algo que llaman "claras", y que son cerveza mezclada con fresco de limón, lo que la hace más suavecita, más clara :p

Y el último acontecimiento fue el domingo. Se ha estado celebrando este mes el centenario de la Gran Vía, en Madrid, y lo cerraban con un gran concierto gratis al aire libre, precisamente ahí. Estaban varios artistas, Georgina y el Sueño de Morfeo, que no son muy conocidos en Costa Rica, y dos que sí son conocidos y quienes son de mis favoritos hace rato... Nek y Alex Ubago. Yo quería ver a los dos, pero era muy cansado quedarse tanto tiempo ahí, además de que teníamos otra actividad más tarde, así que solo pude ver a Alex Ubago. Pero con eso estuve feliz, claro solo yo porque Sanjay estaba más que aburrido. Y también nos acompañaron Lucía y Gonzalo, que igual tampoco les gusta así como que mucho, pero yo disfruté montones, las canté todas (para variar dirán ustedes). El safis fue que no llevé la cámara, porque originalmente no pensábamos ir, pero tomé fotos y videos con el celular de Sanjay.

Por si quieren ver más de las visitas del finde pasado puse en Facebook las fotos. Y aquí les dejo otra de mis producciones videográficas para que vean otro poco. También algo del concierto. Espero les guste todo.



jueves, 22 de abril de 2010

El viaje a Costa Rica en imágenes

Me llevó días, pero al fin pude aprender a utilizar un programa que bajé para hacer videos. Es que el Movie Maker es una pega, y falla de vez en cuando. Entonces conseguí otro, y aquí está una de mis primeras creaciones, el video con imágenes del viaje a Costa Rica. Creo que la canción de fondo también les sonará conocida :p


miércoles, 7 de abril de 2010

Segunda parte del viaje a Costa Rica

La segunda parte del viaje empezó oficialmente el jueves 25 en la tarde, cuando mi familia de España pisaba suelo tico. Fue emocionante para mí verlos ahí, porque les había hablado tanto de mi país que quería verlos ahí disfrutando de lo bueno de Costa Rica. Ver a mis suegros y el cuñado llegar me alegró mucho, primero porque el vuelo llegó sin problemas, y luego porque era toda una aventura recibirlos. Yo quería que todo fuera perfecto.

Por dicha esta vez fuimos con el transporte del hotel personalmente, para que no les pasara como a Sanjay y a mí cuando llegamos, así que eso estuvo controlado. Tampoco hubo problema con su habitación, de hecho les dieron la siguiente a la nuestra, y estaban unidas por una puerta, así que era como una única habitación para todos (cuando queríamos claro). Su primera impresión fue la temperatura, era una calurosa tarde de marzo en Alajuela, y ellos venían del frío de Madrid, así que el cambio les llegó fuerte. Además venían cansados de un viaje que se extendió por doce horas, pero venían con buena actitud. Esa primera noche cenamos en Rostipollos, que al final se convertiría en el restaurante más visitado por diferentes circunstancias. Quedamos como marcados desde esa primera vez, y lo peor fue no poder aprovechar la oferta del descuento de Citi, por la ineficiencia de esa gentuza, pero eso es otro tema.

El viernes llegó otro gran momento, el encuentro de las dos familias. Antes tuvimos que decidir cómo llegar hasta Guadalupe, porque como éramos cinco los taxis no nos llevaban, y nos quedó la opción del bus. Ya sabemos cómo son nuestros buses en Costa Rica, ylas congojas que puede uno pasar ahí, pero quisieron jugársela, y tomamos el de Sabana Estadio. ¡Qué aventura! Me hizo mucha gracia ver a los "kutys" (como yo les digo de cariño) montados en un bus de Sabana, y luego en uno de Mozotal, que es de lo peor que existe en buses. Un momento Kodak.

Gracias a Dios la química con mi familia fue inmediata. Mami, Edgar y Wilberth recibieron a don Kutty, doña Marijose y Sathish. ¡Qué momento para mí y Sanjay! Hace un año no nos imaginábamos que algo así sería posible, y ahí estaban todos juntos en aquella pequeña casa en Mozotal de Guadalupe. Este sí que era un verdadero momento Kodak. Y era el momento cumbre de la parte familiar de nuestra historia, porque en esa sala estaban las seis personas más importantes de nuestra vida, juntos y felices de conocerse. El cuadro estaba completo.


Mami les preparó a los invitados arroz con pollo, frijolitos molidos, ensalada, papitas tostadas, platanitos maduros; y más tarde cafecito y un delicioso pan dulce que compraron las dos señoras en su primer paseo por el barrio. Sathish se entretuvo jugando videojuegos con Wilberth, don Kutty y Edgar se embalaron en sus temas variados, y las dos mamás se contaron sus vidas completas en un maratón de historias. Intercambio de regalos, un tour por la casa, y más y más conversación. Fue una hermosa tarde en familia, y todos estuvimos felices.

El sábado hubo más tiempo para compartir con todos. Esta vez fuimos de paseo al Volcán Irazú. Claro, ya aquí surgieron las personalidades. Don Kutty ya se estresaba de vez en cuando, las mamás parecían urracas hablando sin parar, Wilberth con su jueguito que le regaló Sanjay se nos perdía de vez en cuando en la pantallita, Edgar jugaba su papel de protector, y Sathish mostraba su verdadera personalidad, porque generalmente es un chico bastante callado, pero allá fue el verdadero él, un chico gracioso, dulce y entretenido. El transporte era privado, gracias al tío de Marito y Norma que nos ayudó con eso, así que fuimos más a nuestro aire. Una nota un poco negativa fue el alto costo de la entrada al volcán para los extranjeros, una exageración de $10, por mil colones de los costarricenses. La verdad es que intentamos meterlos a todos por ticos, pero qué va, fue una pelada porque nos pedieron identificación. El momento más gracioso fue cuando le preguntan a Marijose si era tica y dice... "claro, tica de toda la vida", y le piden la cédula y saca el pasaporte con las inmensas letras... "España". ¡Qué safis! Y también fue un safis el paisaje, porque la laguna del volcán estaba toda seca, no se veía nada, y la realidad es que ese es el atractivo de ahí, así que quedaron un poco decepcionados, sobre todo por el alto precio para no ver nada. Sin embargo lo importante era compartir en familia y hacer algo diferente, y eso lo logramos. Además a Edgar se le ocurrió que fuéramos a un mirador donde se aprecia el Valle de Orosí, y ese sí que fue un paisaje hermoso, a todos les encantó, fue el mejor momento del día. Y por Cartago también pasamos para que vieran la Basílica de los Angeles.

El domingo la familia española quería ver un poco de tiendas, para ver si los precios eran mejores a los de España. Fuimos a Multiplaza Escazú, y los hijos, juntos con mis hermanos que llegaron también, aprovechamos para ir al cine. Vimos "The book of Eli", que resultó ser una especie de peli de Semana Santa versión violenta, pero estuvo bien. El momento Kodak aquí fue cuando Sanjay enjachó una gorda que estaba hablando por celular en el cine, y lo tenía harto, es que hay gente que no entiende que en el cine hay que apagar el aparatito. La vieja hable y hable, hasta dando la lista de la compra, y se vuelve él y le dice... "señora, no se puede callar? coño!" Ese "coño" fue la clave, la gorda terminó la llamada y a la siguiente salió. A partir de ahí sonaron como tres celulares más pero nadie contestó.

El viaje estrella llegó el lunes. Era el tour a la Isla Tortuga. Yo siempre quise ir, y ellos vieron la publicidad y también tenían muchas ganas de hacerlo. Mami fue quien nos acompañó esta vez nada más. Fuimos con una agencia de viajes, así que íbamos a su ritmo. Nos recogieron en el hotel a las seis de la mañana, nos llevaron a desayunar a un restaurante típico, y de ahí camino a Puntarenas. El bus estuvo bien, y luego llegamos al barco. Al principio fue emocionante, pues prácticamente ninguno había viajado en barco nunca. Pero luego de una hora ahí montados estábamos jupones de la bulla que hacía, y con la espalda rota de lo duro de los asientos. El mar estaba precioso, pero el resto del paisaje era decepcionante, porque del verde que ellos se imaginaron no quedaba nada, todas las islas estaban secas, y más bien parecía que había habido un incendio. ¡Qué mal!

Llegamos a la isla, y el paisaje cambió un poquito, aunque la playa era muy pequeña y estaba llena de gente. La imagen de paraíso también se nos vino abajo. Pero bueno, ya estábamos ahí, así que a disfrutar de lo que se pudiera. El agua estaba rica, tibiecita, aunque con tantas piedras que era difícil bañarse con tranquilidad. Eso sí, la comida estuvo sabrosa, y ya en la tardecita el clima era muy rico. Pero era justo a la hora de volver. Por cierto, me encontré ahí a Nadia, la modelo y presentadora, y Pablo Rodríguez, actor. Como siempre aproveché para la fotito, y ellos muy amables. Sathish ni sabía quién era Nadia, pero ahí está con su fotito con ella también.

El viaje en el barco esta vez fue con mejor clima, pero igual de desesperante, y se nos hizo eterno, solo queríamos bajarnos de ese perol. Kutty echaba chispas, y los demás estábamos super cansados. Mami por su parte disfruto como nunca, hasta a bailar se puso y todo. La pobre dejó todo el estrés acumulado en ese viaje. Por ese lado me gustó el paseo, y me hizo feliz que ella lo disfrutara tanto. Aunque para el resto fue bastante decepcionante todo.

El martes dimos una vuelta por San José, vimos otras tiendas, y al final casi ni compramos nada, porque los precios de la ropa y zapatos en Costa Rica están casi iguales a los de aquí, y entonces no valía la pena. Pero sí aprovechamos para comprar café y otros antojos para traer. Después Sanjay y yo subimos a mi casa a recoger algunas de las cosas que dejé y que aproveché para traerme esta vez. Fue la despedida de la casa, porque no volvimos más.

El miércoles empezamos recibiendo la visita en el hotel de Miriam, Julio y Dieguito. Les quedamos debiendo la visita, pero ellos fueron a vernos. También conocieron un poco de los "kuttys", y Miriam quedó encantada con la suegra, de hecho todo el que la conoce siente lo mismo. Fue muy bueno ver a mi amiga, y que Sanjay finalmente la conociera. Después volvimos a San José a tomar fotos, y que conocieran algunos puntos importantes de la ciudad. También visitamos a Lore para presentarle a la familia. Yorleny ya los había conocido en un momento que la vimos en San José. Con David íbamos a cenar, pero el tranporte de los cinco otra vez nos frenó, lástima porque me hubiera encantado que lo conocieran, además de que su gesto de invitarnos vale muchísimo para mí.

Llegó el jueves y el último paseo del viaje. Esta vez el destino fue el Volcán Poás. De nuevo íbamos con nuestro transporte, y las dos familias juntas. Fue un viaje más placentero, más relajado, y este sí que valió la pena. El paisaje hermoso, y el volcán impresionante. Además verde por todos lados, con un sendero natural que nos encantó, y luego la laguna todo un espectáculo. Al final fue el mejor paseo que hicimos. Luego pasamos por Sarchí y Grecia, pero por ser Jueves Santo encontramos todo cerrado. Fue una lástima, porque terminamos almorzando en un Burger King, y comprando los souvenirs en la única tienda abierta. Lección: no volver en Semana Santa. En la noche Marito y Norma pasaron por el hotel a despedirse, y también tuvieron oportunidad de conocer un poquito de la familia.


El viernes sí que fue un "coñazo" como dicen aquí, porque al final nada pudimos hacer. Sin buses, y con los taxis que no nos querían llevar, no pudimos movernos de las cercanías del hotel. Para peores todos los restaurantes cerrados, terminamos cenando sandwiches hechos por nosotros mismos. Por lo menos fuimos un momento al centro para que vieran algo de las procesiones, y para que Kutty se diera el gusto de que le limpiaran los zapatos. Ni limpiabotas había, apenas uno encontramos. Al menos se le quitó la idea.

Pero como todo tiene un fin, llegó el sábado y el momento de regresar a España. Mi familia fue a despedirnos al hotel, y aprovechamos para almorzar juntos (en Rostipollos claro). Pero a diferencia de la primera vez que me fui esta vez fue más fácil, no hubo llantos, y Mami quedó tranquila de que me venía con una familia maravillosa también. Las dos familias se despidieron, y quedó el recuerdo de unos días muy lindos. Ahora será Dios quien diga cuándo se repetirá ese momento de estar todos juntos. Yo por mi parte rezaré para que ese día llegue.

El vuelo de regreso fue más corto, y de pronto ya era domingo en Madrid, y la vida continuaba.

En resúmen este viaje a Costa Rica será un recuerdo inolvidable. Fueron días de muchas cosas, de muchas emociones, la mayor parte de ellas positivas. Quedan lecciones aprendidas, y probablemente los siguientes viajes serán diferentes, más planificados. Pero lo que yo más valoro es que mis familias hayan podido estar juntas, y que la gente que ahora es básica en mi vida se haya podido conocer y llevado tan bien. Me hizo feliz estar con mi mamita y mis hermanos unos días juntos de nuevo, me hizo feliz que mi familia española conociera algo de mi país y mi gente, me alegró que en este viaje conocí mejor a mi cuñado, me encantó ver a mis amigos de nuevo, y sobre todo que pude compartir todo con mi Sanjay. Gracias a él todo esto fue posible, y estos días fueron otro de los regalos que él me ha dado. Claro, no olvido darle las gracias al Señor por todas estas bendiciones, y por toda esta gente maravillosa que ha puesto en mi vida.

Ahora a empezar otras aventuras...

martes, 6 de abril de 2010

Primer viaje de vuelta a Costa Rica

Después de más de seis meses, finalmente llegó el día de viajar de regreso a Costa Rica. Fue un viaje lleno de buenos momentos, y un poco extraño también, porque es raro volver a su propio país como turista. Casi tres semanas de visita en Costa Rica, y sobre todo para estar con mis seres queridos de nuevo. Además con el ingrediente extra de que esta vez mi familia de España también fue de viaje, así que fue como el encuentro de mis dos mundos. Días para recordar por siempre definitivamente.

La primera semana viajamos Sanjay y yo solos. Esos primeros días fueron dedicados más que todo para visitar a nuestros amigos, digo nuestros porque gracias a Dios todos han recibido muy bien a Sanjay, y él ya los siente como sus amigos también. Claro, también fueron días para estar con la familia, esa fue mi más grande alegría, verlos de nuevo, abrazarlos, darles un beso. Y las visitas a los amigos también fueron muy buenas, un poco cansado andar de un lado para otro, pero valió la pena.

El viaje en avión de ida fue bastante cansado. Pensé que por ir acompañado se me haría más corto, pero a los dos se nos hizo eterno. Llegamos al Santamaría como a las cinco de la tarde, y el viaje comenzó un poco atropellado, porque la gente del hotel no nos fue a recoger, y hasta casi nos dejan sin habitación. Después de una "enjachadita" y pedirles las cenas gratis, de pronto se dió la milagrosa aparición de nuestra habitación. ¡Lo que dos cenas gratis hacen! Pero aparte de eso, la estadía en el Hotel Palma Real fue muy buena durante los días que estuvimos ahí.

David y Yorleny fueron los primeros amigos que vimos. Llegaron el mismo día de nuestra llegada al hotel, y fuimos a ver el clásico (que ganó Saprissa por supuesto) a un restaurante. ¡Qué felicidad ver dos de las personas más queridas de mi vida! El jueves tempranito nos fuimos a ver a mi familia, esa alegría fue aún más grande, ¡qué emoción! Ese día el almuerzo me supo a gloria. Mi mamita y mis hermanos Edgar y Wilberth estaban felices también, y por dicha nos quedarían más días juntos. La noche fue para ver a Marito y Norma, dos maravillosos amigos con quienes siempre es un placer estar. De paso se nos unió un rato Jairo, el chef, quien es vecino de ellos, y con quien no había tenido contacto desde que me vine. Fue bueno verlos a todos.

El viernes tocó ir a saludar a mis excompañeros del ICE. El hotel está casi al frente de la Proveeduría, mi lugar de trabajo de muchos años. Pasé un buen rato saludando a la gente. Y después almorzamos con Glenn, mi querido compañero, en McDonald's para no perder la costumbre con él. Después mi familia, y luego nos fuimos a San José a encontrarnos con Nancy. Como siempre nos contagió con su alegría. Y después se apuntó a ir con nosotros, Lore y Yorleny al teatro. ¡Cómo disfrutó Nancy! Sus carcajadas eran las que más se oían en el teatro. Ese fue también un momento muy alegre, y una alegría por ver a mis amigos del teatro, Carlitos y Jeudy. La obra fue "90210 Colonia Kennedy", precisamente la primera en las que los conocí hace ya unos años.

El sábado pasamos otro rato con la familia. Sanjay les preparó su especialidad, la tortilla de patata, quedaron encantados. Y después pasamos a saludar a mi tía y mis primos. Todo muy bien, solo que Sanjay probó por primera vez el marañón, y le cayó como una bomba, porque después de eso (combinado con un helado de fresa) se puso malo del estómago. De ahí nos fuimos a pasar el resto del día con dos de mis grandes amigos, Gilberth y Danny, y por supuesto doña Seidy (madre de Gilberth), que es como una mamá conmigo también. La pasamos muy bien.

El domingo después de un rato en mi casa, lo dedicamos por completo a una de mis familias adoptivas, la familia de Lore y Yorleny. Como siempre nos recibieron en su casa llenas de cariño, y comidita rica por supuesto. Yo me dí el gusto, pero el pobre Sanjay seguía mal del estómago y apenas probó bocado. ¡Con lo antojado que iba! Fue una alegría enorme compartir con ellas dos, con Prici, Esteban, la abuela, el bebé Johel y don Adrián. Faltaron Chepe y doña Miriam, pero al menos hablé con ellos por teléfono en algun momento. Definitivamente ellos son como una segunda familia para mí, y son de la gente que más ha estado pendiente de mí ahora que estoy lejos, y eso para mí vale oro.

El lunes no vimos a la familia porque dedicamos el día entero para pasarlo con Mónica. Sin embargo ella solo pudo un rato. Poquito porque es bendito. Fue muy bueno ver a mi querida amiga, una de las favoritas de Sanjay también. El resto del día volvimos al hotel, mejor así porque hasta llovió ese día, el único de nuestra estadía por cierto. Sanjay siguió mal del estómago.

El martes sería un día movido pues iríamos a visitar a mi querida Miriam a Cartago. Yo tenía muchas ganas de que Sanjay la conociera, y de comer su pastel de yuca, pero su estómago siguió mal, y ese día amaneció sin ganas de nada. Tuvimos que dejar a la pobre plantada... y al pastel de yuca. Más tardito hicimos unas vueltas por San José, fuimos a mi casa, donde aprovechamos para saludar a un nuevo amigo, mi vecino Max. Y como Wagner también es ahora vecino de ahí, pudimos visitarlo un rato. Pasamos muy buenos momentos con él y Rosalyn, otro de mis grandes amigos de toda la vida.

El miércoles finalmente Sanjay estuvo bien del estómago, y ya anduvo más animado. Nos fuimos a San José a dejarle un encargo a Irvin, otro de mis amigos de muchos años. Fue solo un momento, pero bueno verle. Y después un almuerzo super divertido y entretenido con Daisy, que como siempre está llena de alegría y cosas positivas. A Sanjay le encantó conocerla, y luego nos llevó en su nuevo carro (que está buenazo) a hacer una vuelta en nuestro antiguo colegio, donde precisamente conocí a muchos de estos amigos que aún tengo y quiero tanto. El cole está hecho un asco, y Sanjay no podía ni creer que eso fuera un colegio, hasta fotos le tomó para poner en facebook. A mí me trajo miles de recuerdos. La tarde terminó con un cafecito y la agradable compañía de Meli, con quien también pasamos un lindo rato. Y de ahí a estar otro rato con mi familia.

El jueves iniciaría la segunda parte del viaje pues llegaba la familia de España. De eso les contaré luego.

De estos primeros días disfruté mucho, y aunque fue cansado fue muy bueno ver a mi gente. Sanjay también estuvo muy cansado, pero él sabía lo importante que era para mí hacerlo así. Eso sí aprendimos que no es la mejor forma de ver a la gente, pues para nosotros es muy complicado andar de un lado para otro en tan poco tiempo. Tendremos que pensar en otra manera para la próxima vez.

También es complicado ver a toda la gente. Gracias a Dios que me ha dado muchos amigos en la vida, y aunque yo quisiera verlos a todos y estar un buen rato con todos, es imposible en estas condiciones. Por ejemplo esta vez con algunos solo pude hablar por teléfono, como con Carla, Lilia, Esteban, doña Isabel (mamá de David); y me quedé con ganas de por lo menos hablar con Anthony, Susana, Sugey, Yacira, Eliécer, y otros que no pude localizar cuando los llamé. Y lo único triste fue darme cuenta también que a alguna gente a la cual yo le guardo mucho cariño ni siquiera se interesaron en contactarme mientras estuve allá - lo cual tampoco han hecho estando aquí tan lejos -. Supongo que es normal, la distancia mantiene unidos a los verdaderos amigos, pero separa a los que realmente estaban ahí solo para una temporada.

La próxima vez les contaré cómo fue el "encuentro de culturas" :p