miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un viaje en el tiempo

Pues empiezo por contarles cómo fue mi primera vez en un avión.

El jueves en la tarde dió inicio una serie de novedades para mí, y viajar en avión fue una de las más grandes. Bueno, en sí viajar lo fue, porque a otro país no había ido jamás, así que no sabía muy bien cómo moverme en esos asuntos. Pero por dicha llevaba apuntadas las instrucciones jejeje.

Pero a pesar de la novedad la verdad es que me comporté como todo un viajero experto :p Incluso en una de las filas enjaché a una gente medio colada, y hasta aclaré dudas de uno que andaba más perdido que yo.

La parte del aeropuerto en Costa Rica fue en general sencilla. Lo único destacable es que me imaginaba que el aeropuerto era más grande, y la pelada que me dí cuando se me cayeron las maletas y todos me volvieron a ver con cara de... "ah sí, se puso nervioso, debe llevar drogas" jajajaja. Ah, y también me hizo mucha gracia que en el mismo aeropuerto tuve que montarme en un bus, porque el avión estaba a unos metros de la terminal. Nunca me abandonan los buses :p

Una vez dentro del avión pues estuve tranquilo, pero no me dejaron de sudar las manos, de hecho me sudaron hasta que me bajé jejeje. De la experiencia de volar lo peor es el despegue, qué espanto!, parecía un terromoto cuando empieza a tomar vuelo el avión. Se oye un gran ruido y se mueve todo igualito que el día de lo de Cinchona :p

Me tocó al lado una doña que seguro era alemana, porque hablaba con unas amigas, y yo no entendía ni pío. Por dicha era chiquitilla, y pude acomodarme bien en mi asiento. Me tocó del lado de la ventana, pero no en la ventana, que le tocó a ella. Pero sí se podía ver bien. Bueno, ver nada porque ya era casi noche, así que al rato cerraron las ventanas. Después de eso, yo solo veía lo que hacían los demás para hacerlo yo jejeje, por ejemplo con la comida y todo eso. Me fue bien. Ah, y el baño, qué estrés de lugar! Además de pequeño uno no sabe cómo funciona nada.

Lo más raro fue el viaje en el tiempo, yo le llamo así porque es un algo para mí difícil de entender en el mundo en cual siempre viví. Para mí cada hora es cada hora, y ya, pero ahí salimos casi de noche, oscureciendo, al rato dan de comer, apagan las luces un rato, unas cuantas horas, y de pronto... plum! es de día :o Y lo peor, es de día y casi la tarde. Es como matrix, engañándome el sistema.

Y luego el aterrizaje. La verdad ese no fue tan terrible, después de ese viaje tan turbulento, ya me daba igual. Yo no sé si todos los vuelos son iguales, pero yo me sentía como en el bus de Mozotal, aquello se hacía para todos lados, arriba, abajo, igualitico al bus cuando se mete en los huecos de nuestras calles. Si uno es más nervioso, eso le pondría los pelos de punta.

Antes de llegar a España, desde el aire pude ver el paisaje. Todo de color café, café, eso fue lo que ví. Muy poco verde, y el que se veía era un verde seco digamos. Además todo planito. Y Portugal es igual, porque pasó el avión por ahí al principio.

El aeropuerto de Madrid, el de Barajas, es una cosa inmensa. No sé para qué tanto, dí como mil vueltas y caminé un montón para finalmente llegar donde el primer policía, el que más me temía, porque uno no sabe si lo dejaran entrar, y si lo ven nervioso pueden pensar que lleva droga y seguro le revisan hasta los calzones. Con ese primer policía me puse nervioso, pero supere las preguntas, de hecho respondí más de lo que tenía. Y luego dos veces más me detendrían policías para revisar mis maletas, qué estrés!! Incluso en la última puerta, me agarro uno y me llevo para pasarlas por una revisión, ya estaba yo harto. Y a fin de cuentas los papeles que llevaba ni los pidieron. Bueno, mejor. Pero lo logré, y eso es lo importante!

Pasado el mediodía del viernes ya estaba yo libre en España, y en la entrada del aeropuerto me esperaba Sanjay. Cómo esperé ese momento!!! Y ya era una realidad.

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